Qué difícil es describir la nada. Cuántos de nosotros podemos decir qué es la nada. Seguramente la nada es enorme, está en todos lados y quizá se esconde de nosotros detrás de los postes o de los árboles.
Quizá la nada es “un hilo que pasa por el hueco, que no es hueco”, justo eso es la nada, o es solo una posibilidad de la nada, como lo escribe María Baranda en su libro “La enorme nada”, ilustrado por Maite Gurrutxaga y editado por el Fondo de Cultura Económica.
Con una escritura muy sentida, cercana a la belleza de las palabras poéticas, María Baranda escribió un libro con una profundidad filosófica pensado para niños. En una feria de libro escuché su preocupación previa a la presentación de este título, supo cómo resolverlo y, al final, con la inteligencia y espontaneidad de los niños resultó ser toda una sesión de reflexión sobre lo que somos, cómo nos sentimos y lo que necesitamos como seres humanos, sin importar nuestra edad.
Con sus suaves palabras poéticas, María nos lleva volando de la mano. Con sus libros, nos hace imaginar y sentir; nos hace reflexionar sobre temas tan difíciles como la nada, el miedo, la soledad, la migración o la muerte.
“Querido pájaro”, ilustrado por Elizabeth Builes y editado por El Naranjo, es justamente un libro que trata de la muerte. Tema tan difícil de hablar entre los adultos y tan necesario para abordarlo con los niños.
Por tal razón, la Sala de Lectura Equinoccios acercará este libro a niños y papás para que hablemos de lo que pensamos, sentimos y esperamos en torno a la muerte. La sesión será el sábado 25 de marzo a las 12 horas en la Galería de Arte Contemporáneo de Xalapa (Xalapeños Ilustres 135, Centro). La invitación está abierta a todo el público, pues todos tenemos algo que decir de la muerte.