El funcionario explicó que las dos guacamayas deben entrar en una jaula de cuarentena. Posteriormente se inicia un proceso de socialización y también de aprendizaje de vuelo.
Hop, Sam y Río son los nombres de las tres aves que están en un proceso de adaptación para su liberación.
“Es muy importante volver a poblar la zona con estos ejemplares para recuperar sus hábitats por eso le pedimos a la población que respete y cuide a las Guacamayas”, dijo.Indicó que cada uno de los ejemplares tiene un chip de rastreo de acuerdo como lo indican los protocolos del programa de conservación de especies que implementa el acuario de Veracruz. Este chip permite que cada una de las Guacamayas sea monitoreada por el personal de la procuraduría y también del acuario.
“Así podemos determinar el tiempo adecuado para su Liberación definitiva en su hábitat natural esto podría durar unos meses”, comentó Rodríguez Cortés.El titular de la procuraduría hizo un llamado a la ciudadanía para que sean conscientes de que la captura y venta de este tipo de aves es considerado un delito federal. Justamente la venta ilegal no solo de las Guacamayas sino de otras especies ha generado que sus poblaciones se reduzcan de manera alarmante.