El arzobispo de Xalapa, Hipólito Reyes Larios, se curó de espanto, después del accidente vehicular que sufrió este martes, en la carretera a San Andrés.
Este jueves, al iniciar su sermón, en la misa del lavatorio de pies, Reyes Larios, compartió con los feligreses que para quitarse el susto que sufrió, acudió a “curarse de espanto”.
“Gracia a Dios y la oración de ustedes, después del accidente en el camino a San Andrés, estamos bien, un poco golpeados, un poco asustados, pero ya nos checaron médicamente, y ya nos curaron de espanto, ya ven que es necesario, para estar más en calma, en relax.
“Cuando tengan un percance: chequeo médico y curarse del susto, que en eso es especialista nuestro pueblo. Gracias por la oración y por estar aquí presente”.
Después de la mención a su accidente, Reyes Larios continuó con el sermón religioso.
Dijo que el lavatorio de pies, “un acto de servicio y humildad, de Jesús, para con sus discípulos -y que les encomienda que hagan ellos también-, significa el servicio y el amor de cristo, que ha venido no para ser servido, sino para servir; es una invitación para quienes llevan autoridad y el liderazgo, de mantenerse siempre serviciales con quienes son sus colaboradores y gobernados”.
“Esto aplica a nosotros los pastores, a los padres de familia, y a los gobernantes, a todos los que llevan un cargo de autoridad en la sociedad y la iglesia”.
Reyes Larios dijo que el amor fraterno tiene un papel importante en la iglesia católica, y tiene su fuente en el amor de cristo que entrega su vida por sus amigos. "El mandato principal es ámense los unos a los otros, como yo los he amado”.