¿Sabías que la receta más antigua de la que se tiene registro es de cómo preparar cerveza? Estoy de acuerdo con que su mejor uso es tomarla, o incluso cocinar con ella, pero a veces, cuando se quema (porque la enfriaron y dejaron que se calentara de nuevo), puede tener otros usos. No la vayas a tirar porque se retuerce Bukowski en su tumba. Estas son algunas de las cosas que se pueden hacer con ella.
Si quieres lucir el pelo rizado y no tienes mousse, mójalo con una cerveza y apriétalo para que se enchine. No te asustes, no huele después de unos minutos.
Para limpiar las hojas de tus plantas grandes, pásales una esponjita con cerveza y te quedan brillantes.
Para desmanchar los muebles de madera, usa una esponja con cerveza caliente y luego encera. Al encerar un mueble, una técnica de ahorro es no mojar el mueble sino el trapo, así usas menos producto.
A las cucarachas les encanta la cerveza. Llena algunos frascos de boca ancha con cerveza hasta la mitad y ponlos por toda tu cocina, rodeados de trapos para que las cucarachas los alcancen. Atraídas por el olor, se suben, se caen y se ahogan. Otra receta es poner en una tinita agua con cerveza y cubrirla con una hoja de periódico que tenga un hoyo en el centro de manera a que la hoja toque el piso.
A las moscas de la fruta también les gusta esta bebida. Llena un vaso a la mitad, cubre con plástico sujeto con una liga y haz algunos orificios para que las moscas entren, atraídas por el olor, pero no puedan salir.
Para limpiar tus bolsas de piel y los asientos de piel del coche, pon al aire libre una cerveza agria durante varios días. Aplícala con un trapo de lana y luego seca con otro.
Con información de Informe21.com